Los vecinos de esta urbanización, perteneciente a Galapagar, están hartos de los percances que se registran en esta vía por las malas condiciones en las que se encuentra y la cantidad de tráfico que registra. Piden una solución urgente.
El accidente de un camión cargado de gasoil en el Camino Viejo de El Escorial el pasadao sábado ha vuelto a poner en pie de guerra a los vecinos de la zona, que llevan años reclamando una solución para esta carretera, utilizada por vehículos procedentes de las urbanizaciones Las Suertes, Montencinar y Los Arroyos, todas ellas de El Escorial, aunque las quejas proceden de la Asociación de Propiertarios de la Colonia España, que pertenece a Galapagar.
Aseguran que registra un importante volumen de tráfico, no sólo de los residentes en estos núcleos sino de autobuses, camiones, motos, bicis y maquinaria de obras, y está en malas condiciones. “Es una carretera muy estrecha, está mal señalizada, no tiene visibilidad en los cruces…Este invierno, cuando nevó, tuvieron que cortarla porque volcaban los coches”, afirma Mercedes González, vicepresidenta de la Asociación.
Reclaman más badenes que ayuden a moderar la velocidad, aceras para que los peatones puedan transitar y una mejor señalización para advertir de su trazado sinuoso. Precisamente en una curva fue donde se registró el siniestro del pasado fin de semana, cuando el camión cisterna volcaba derramando parte del combustible que contenía. Fue en la calle Alcudia, donde ya se hicieron algunos arreglos, parches que según los vecinos no solucionan la situación.
Y la cosa puede empeorar. Hay previsto un cambio en el cruce que se encuentra a la entrada de estas urbanizaciones que prohibirá a los vehículos girar a la izquierda, obligando a llegar hasta la rotonda del polígono industrial P-29 de Collado Villalba para efectuar el cambio de sentido. Esta medida traerá, según los vecinos, más problemas. “Nos van a meter el tráfico por La Colonia, que no está bien pavimentada ni bien señalizada y los coches se pierden por aquí. No está preparada para soportar tantos vehículos”, añade González.
Los afectados se han reunido con los responsables municipales, pero se muestran pesimistas, porque sólo hay compromiso de estudiar la situación pero aún no han recibido respuesta y no ven soluciones.